Managua.- El Gobierno de Nicaragua celebró este jueves el retorno de la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia a la mesa de negociación para superar la crisis local, tras abandonarla alegando falta de “voluntad política” por parte de los representantes del Estado.

“Hoy damos gracias a Dios, anoche dimos gracias a Dios cuando se publicó el comunicado (sobre el retorno de la oposición). Consideramos que estamos en la ruta acordada y en la ruta que reclaman las familias nicaragüenses”, dijo la vicepresidenta Rosario Murillo, a través de medios del Gobierno.

La Alianza Cívica aceptó anoche retomar las negociaciones con el Gobierno tras ausentarse a tres sesiones, a cambio de la “excarcelación de un núcleo apreciable” de manifestantes presos mañana viernes.

Las negociaciones fueron reiniciadas por las partes esta mañana en la sede del Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae), al sur de Managua.

La alianza opositora había anunciado el domingo pasado su retiro de la mesa de negociación después de ocho sesiones, en las que no logró ponerse de acuerdo con el Gobierno sobre los temas de fondo, relacionados con la justicia y la democracia.

El retorno de la Alianza Cívica a las negociaciones fue rechazado por diversos sectores de la sociedad civil, incluyendo estudiantes, líderes opositores y ONGs, porque consideran que el Gobierno no ha cumplido con garantizar la libertad de los “presos políticos” ni los derechos humanos.

Murillo dijo que el Gobierno de su esposo, el presidente Daniel Ortega, se sentó “a conversar con agendas que podemos consensuar”.

La apertura del Gobierno se da cuando penden sobre Ortega y sus allegados, sanciones de Estados Unidos y de la Unión Europea.

Nicaragua sufre una grave crisis que ha ocasionado 325 muertos desde abril del año pasado, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), aunque algunos grupos locales humanitarios elevan a 561 las víctimas mortales, mientras que el Ejecutivo solo reconoce 199 y denuncia un intento de golpe de Estado.

Organismos humanitarios además han denunciado de 340 a 777 detenidos, cientos de desaparecidos, miles de heridos y decenas de miles de nicaragüenses en el exilio.

El Consejo Permanente de la OEA ha comenzado a aplicar la Carta Democrática Interamericana (CDI) a Nicaragua, lo que podría culminar con su suspensión del organismo continental.